En la verdadera política el poder esta hecho para servir, el la verdadera política el poder nunca rebasa a las personas que lo ejercen, en la verdadera política el poder no es sinónimo de autoritarismo.
Pero en la realidad el poder es todo lo contrario, muchas veces al momento de empezar a ejercer un cargo de gobierno, nuestros políticos se olvidan por quien fueron elegidos (siempre y cuando no aspiren a otro cargo con más jerarquía), son ya bastantes las ocasiones en que los políticos, se pierden en las mieles del poder.
Y díganme, quién no ha querido un día el poder, es decir, a quién no le encantaría manejar la cosa pública, ser respetado por los ciudadanos, tener hasta cierto punto todo en bandeja de plata, recibir salarios altos pagados por el pueblo, comer en lugares distinguidos y lujosos, ser el centro de atención de las reuniones, entre otras cosas.
Pero en verdad muchas de esas causas son las que han hecho que ciudadanos con pleno uso de derechos dejen de votar (entre muchas otras). Por el simple y llano motivo de perder el suelo, como comúnmente se dice. Los políticos se olvidan en muchas ocasiones que el poder emana del pueblo, que es él que decide quien los gobernará, y que ellos se deben únicamente al pueblo y a las necesidades de las mayorías como la democracia marca.
Los partidos políticos como fuente de candidatos a elección popular deben cumplir una función importante, si es que no quieren retirarse de la escena pública, y estar en peligro de extinción. Hacer que sus candidatos respeten los estatutos y con ello ponerse a trabajar por toda la población (pobres y ricos, claro también esta la clase media, se supone que no deben existir diferencias), y sobre todo la toma de decisiones responsables y con ética, y no que no solo traten de responder a unos grupos exclusivos.
El poder muchas de las veces “marea” a nuestros políticos, se ha dejado de perseguir el bien común, por el bien personal y de grupos, es por ello que la sociedad en su conjunto debe interesarse más por el que hacer de la administración pública, informarnos para estar pendientes de cómo se esta llevando el manejo de nuestra riqueza, que es México en toda la extensión de la palabra. El país que muchos dicen que es muy rico, ya que por el pasar de la historia ha podido resistir los grandes desfalcos, corrupción y sobre todo la mala administración por la falta de capacidad muchas veces de los servidores públicos. “El que no conoce la historia esta condenado a repetirla”.
A nuestros políticos yo, en lo personal, les pido que dejen de ser esos personajes inalcanzables que están en lo alto y se olvidan del por que están ahí. Ustedes como nuestros representantes deben siempre tener el contacto con nosotros (en general) la ciudadanía, sin distingo partidista ni social, siempre con el único fin de que Juárez, el estado de Chihuahua y sobre todo México avance y demuestre de lo que estamos hechos, ya basta de ser el patio trasero de EUA, ya basta de estar sometidos a un sistemas donde todos son corruptos y no hacemos nada por cambiarlo, ya basta de la injusticia social, y sobre todo ya basta de este sistema en el que la ciudadanía no participa.
Sin nuestra ayuda un gobierno no puede avanzar, el gobierno no es todopoderoso, pero si estamos participando y vigilantes de la labor pública, existirá una mejor rendición de cuantas y sobre todo un México distinto, a veces con el simple hecho de no dar mordidas, ya estamos haciendo un país mejor. Nuestra nación es grande por que somos una sociedad grande, ahora solo necesitamos la voluntad política para que las cosas se hagan y eso recae en nuestros diputados, síndicos, alcaldes, gobernadores y presidente de la república. No olviden que si están ahí es para seguir haciendo a México un país más fuerte y sobre justo, y que ayuden a terminar con esas diferencias sociales tan grandes que existen.
Pero en la realidad el poder es todo lo contrario, muchas veces al momento de empezar a ejercer un cargo de gobierno, nuestros políticos se olvidan por quien fueron elegidos (siempre y cuando no aspiren a otro cargo con más jerarquía), son ya bastantes las ocasiones en que los políticos, se pierden en las mieles del poder.
Y díganme, quién no ha querido un día el poder, es decir, a quién no le encantaría manejar la cosa pública, ser respetado por los ciudadanos, tener hasta cierto punto todo en bandeja de plata, recibir salarios altos pagados por el pueblo, comer en lugares distinguidos y lujosos, ser el centro de atención de las reuniones, entre otras cosas.
Pero en verdad muchas de esas causas son las que han hecho que ciudadanos con pleno uso de derechos dejen de votar (entre muchas otras). Por el simple y llano motivo de perder el suelo, como comúnmente se dice. Los políticos se olvidan en muchas ocasiones que el poder emana del pueblo, que es él que decide quien los gobernará, y que ellos se deben únicamente al pueblo y a las necesidades de las mayorías como la democracia marca.
Los partidos políticos como fuente de candidatos a elección popular deben cumplir una función importante, si es que no quieren retirarse de la escena pública, y estar en peligro de extinción. Hacer que sus candidatos respeten los estatutos y con ello ponerse a trabajar por toda la población (pobres y ricos, claro también esta la clase media, se supone que no deben existir diferencias), y sobre todo la toma de decisiones responsables y con ética, y no que no solo traten de responder a unos grupos exclusivos.
El poder muchas de las veces “marea” a nuestros políticos, se ha dejado de perseguir el bien común, por el bien personal y de grupos, es por ello que la sociedad en su conjunto debe interesarse más por el que hacer de la administración pública, informarnos para estar pendientes de cómo se esta llevando el manejo de nuestra riqueza, que es México en toda la extensión de la palabra. El país que muchos dicen que es muy rico, ya que por el pasar de la historia ha podido resistir los grandes desfalcos, corrupción y sobre todo la mala administración por la falta de capacidad muchas veces de los servidores públicos. “El que no conoce la historia esta condenado a repetirla”.
A nuestros políticos yo, en lo personal, les pido que dejen de ser esos personajes inalcanzables que están en lo alto y se olvidan del por que están ahí. Ustedes como nuestros representantes deben siempre tener el contacto con nosotros (en general) la ciudadanía, sin distingo partidista ni social, siempre con el único fin de que Juárez, el estado de Chihuahua y sobre todo México avance y demuestre de lo que estamos hechos, ya basta de ser el patio trasero de EUA, ya basta de estar sometidos a un sistemas donde todos son corruptos y no hacemos nada por cambiarlo, ya basta de la injusticia social, y sobre todo ya basta de este sistema en el que la ciudadanía no participa.
Sin nuestra ayuda un gobierno no puede avanzar, el gobierno no es todopoderoso, pero si estamos participando y vigilantes de la labor pública, existirá una mejor rendición de cuantas y sobre todo un México distinto, a veces con el simple hecho de no dar mordidas, ya estamos haciendo un país mejor. Nuestra nación es grande por que somos una sociedad grande, ahora solo necesitamos la voluntad política para que las cosas se hagan y eso recae en nuestros diputados, síndicos, alcaldes, gobernadores y presidente de la república. No olviden que si están ahí es para seguir haciendo a México un país más fuerte y sobre justo, y que ayuden a terminar con esas diferencias sociales tan grandes que existen.
OPINÓN POR Juan Fernando Terrazas Torres.

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